DEL CIELO ANCESTRAL A LA TIERRA VIVA

Proyecto de cartografía social

PRESENTACIÓN

El pueblo Lickan Antay

El pueblo Lickan Antay ("habitantes del territorio" en lengua ckunsa), constituye uno de los pueblos originarios más significativos del norte de Chile, tanto por su profundidad histórica como por la complejidad de sus formas de organización sociocultural. Con una trayectoria que se extiende por más de 10.000 años, han demostrado una capacidad de adaptación excepcional en uno de los entornos más áridos del planeta: el Desierto de Atacama y la Puna andina. Su evolución está marcada por una transición gradual desde formas de movilidad y ocupación territorial de carácter nómada y transhumante hacia sociedades agroalfareras y agrícolas complejas, en un proceso de intercambios e interacción panandina con sucesivos grupos que habitaron y/o influenciaron su desarrollo.

El pueblo Lickan Antay desarrolló formas organizativas vinculadas estrechamente a las condiciones ecológicas del desierto de Atacama. La escasez hídrica, las condiciones climáticas extremas y la necesidad de administrar recursos limitados hicieron imprescindible el desarrollo de mecanismos comunitarios de cooperación. Los ayllus Lickan Antay se constituyeron como unidades territoriales asociadas a sistemas agrícolas, canales de regadío y espacios ceremoniales compartidos. A diferencia de otras regiones andinas donde predominó una economía agrícola de gran escala, el contexto atacameño exigió una administración particularmente rigurosa del agua y de los recursos productivos.

Las riquezas geológicas, el conocimiento situado y la extraordinaria dinámica sociocultural, favoreció históricamente la convergencia de diversas influencias. Destacan en este entramado, los procesos de interacción con las tradiciones Tiwanaku e Inka, posteriormente por los efectos derivados de la colonización española y, más tarde, por las transformaciones políticas, sociales, culturales y territoriales asociadas a la incorporación a los Estados boliviano y chileno.

En la actualidad, la identidad Lickan Antay se mantiene viva a través de una profunda capacidad de resistencia y continuidad cultural, expresada en formas de sincretismo religioso, preservación de rituales ancestrales vinculados al ciclo agrícola y ganadero, (como la limpia de canales y el pago a la tierra), así como en la permanencia de un sistema de conocimientos y una cosmovisión propia.

Este acervo cultural ha permitido al pueblo Lickan Antay desarrollar una comprensión integral de su entorno, posibilitando procesos de territorialización, habitabilidad y manejo de las complejas condiciones geográficas, ecológicas y altitudinales que caracterizan los distintos pisos ecológicos del Desierto de Atacama.