ETNOGRAFÍA Y PAISAJE CULTURAL

Desde la cosmovisión Lickan Antay

La mirada recorre un paisaje donde naturaleza y vida humana son inseparables: árboles, aves, tierra, agua y memoria forman un continuo vital heredado de los ancestros. Este habitar, en equilibrio con el entorno, resiste frente a cercas, normas y lógicas externas que fragmentan el territorio. En La Banda, en Calama, la agricultura revela no solo producción, sino una relación milenaria entre cultura y naturaleza. Canales, árboles y prácticas comunitarias evidencian un conocimiento profundo del ecosistema, sostenido por la cultura Lickanantay. Sin embargo, la expansión urbana y el modelo extractivista han reducido este espacio, amenazando su equilibrio y su rol como pulmón verde. La ciudad, desconectada de su base natural, consume recursos y genera impactos desproporcionados. Reconocer La Banda implica comprender su valor cultural, ecológico y territorial, promoviendo una relación más consciente y colectiva con el entorno, donde naturaleza y sociedad vuelvan a entenderse como partes de un mismo sistema.

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